Respuesta con carácter: Toronto Rock impone autoridad en San Diego (12-7)

30 January 2026 / by Juan Soto
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Si la derrota ante Las Vegas dejó dudas, el viaje a California ofreció respuestas. Frente a los San Diego Seals, los Toronto Rock mostraron una versión mucho más cercana a lo que este equipo aspira ser: intenso, disciplinado y mentalmente fuerte.

El arranque fue cuesta arriba. Dos penalizaciones consecutivas colocaron a Toronto en desventaja de cinco contra tres, una situación casi indefendible. Corey Small aprovechó de inmediato y San Diego tomó la delantera.

Sin embargo, la reacción fue inmediata. Toronto empató rápido y el primer cuarto se convirtió en una batalla física, interrumpida por constantes sanciones. Aun así, los Seals lograron cerrar el periodo arriba 3-2 gracias a un crease dive, una de las jugadas más espectaculares del lacrosse: el atacante se lanza por el aire y dispara antes de caer en el área prohibida.

San Diego amplió la ventaja a 4-2 en el segundo cuarto, pero ahí ocurrió algo clave: Toronto no se desesperó. Cerró la primera mitad con tres goles consecutivos, incluido uno con apenas cinco segundos en el reloj. En lacrosse, cinco segundos son una eternidad.

Ese cierre cambió por completo el tono del partido. Toronto salió al tercer cuarto con control emocional y confianza. Volvió a marcar primero, aunque San Diego respondió con dos anotaciones aéreas de Tre LeClaire que empataron el juego 6-6.

El momento decisivo llegó con un power play de cuatro minutos para San Diego. En lugar de quebrarse, Toronto construyó una muralla defensiva. No permitió goles. Para cualquier equipo, sobrevivir a cuatro minutos en inferioridad numérica es una victoria psicológica.

Desde ahí, el partido fue de Toronto. Dos goles más antes del último cuarto, dominio territorial y una ejecución limpia en el cierre. El marcador final, 12-7, reflejó algo más profundo: Toronto aprendió de su derrota anterior.

Este no fue un triunfo espectacular por remontada, sino por madurez. Toronto entendió cuándo acelerar, cuándo resistir y cómo castigar los errores rivales.