La Nueva Ley (C-12) de Migración en Canadá y sus Aspectos más Negativos
La ley C-12, irónicamente se llama “Ley para el Fortalecimiento del Sistema de Inmigración y las Fronteras de Canadá”, fue aprobada en marzo de 2026 y, según informes de CBC News, otorgó al gobierno federal mayores facultades para gestionar la inmigración. Entre las medidas clave se incluyen la expulsión más rápida de ciertos solicitantes de asilo cuyas solicitudes fueron denegadas, normas más estrictas para las solicitudes presentadas dentro de Canadá y la facultad de cancelar documentos de inmigración, lo que ha generado preocupación entre grupos defensores de los derechos.
La nueva Ley aprobada por la Casa de los Comunes, Parlamento Federal, estampada y aprobada por la Gobernadora General Mary Simon representante del Rey Carlos III. La ley es conocida como Ley C-12 ha generado una gran preocupación entre organizaciones de derechos humanos y comunidades migrantes en Canadá por sus efectos altamente restrictivos y negativos.
Entre los principales puntos negativos, se destaca el endurecimiento de los procesos de asilo, lo que podría limitar el acceso a protección para personas que huyen de situaciones de violencia, opresión y persecución. Expertos advierten que esto podría resultar en decisiones más rápidas, pero menos justas.
Otro aspecto crítico es la expansión de las facultades de detención migratoria, que permitiría mantener a solicitantes de refugio retenidos por más tiempo, incluso sin haber cometido ningún delito penado por las leyes del país, lo que ha sido señalado como una medida desproporcionada y sin justificación alguna.
Asimismo, la ley podría implicar mayores barreras administrativas y burocráticas, dificultando que los migrantes completen sus procesos legales correctamente, especialmente aquellos con menos acceso a asesoría jurídica. También preocupa el posible impacto en la reunificación familiar, ya que nuevas restricciones podrían retrasar o impedir que familias separadas se reencuentren en el país.
Críticos señalan que la Ley C-12 podría contribuir a un clima de mayor incertidumbre y vulnerabilidad para las comunidades migrantes, afectando su integración y bienestar en Canadá.
Finalmente, la ley C-12, no resuelve ninguno de los problemas de fondo del sistema migratorio del Canadá, como los mas de un millón 700 mil personas que tienen anos de espera para la resolución de su situación migratoria. Es sumamente preocupante el hecho de que la ley C-12 restringe los derechos de asilo e inmigración, se convierte en ley en medio de advertencias de muchas organizaciones de la comunidad e inmigrantes, a la vez que algunas organizaciones ya han comenzado con los desafíos legales como es el caso de impugnaciones judiciales.
Por Edgar Saul Godoy



