No hay palabras para expresar mi gratitud al Dios de la vida. A mi amada Madre Sarbelia y mi Padre Miguel (+). A mis Hermanos y hermana, a mi hija Manuela, mi ñeto Dominic, mi ñeta Belén y Linda. A mi familia Latino Americana en diáspora, integrada en la parroquia San Lorenzo y en diferentes rincones de la tierra. A mis colegas sacerdotes de diferentes denominaciones eclesiales, a mis hermanxs de diferentes religiones, activistas en la diversidad de luchas por la resistencia y reinvindicación de un mundo más justo y equitativo.
Gracias, mil gracias por ser, estar, y acompañar a lxs más vulnerables en nuestrxs jornales cotidianos. Vivimos momentos difíciles, porque el ego logró institucionalizarce, en la diversidad administrativa de los paises. Porque el ego logro construir su liderazgo inspirado en el poder y la ambición, de los continentes. Vomitando misiles, bombas, violencia y muerte, desde el imperio norte americano y sus aliados, despiadadamente.
Gratitudes infinitas al Papa León XIV líder de la iglesia Romana Católica, a la Arsobispa de la iglesia de Inglaterra Sarah Mullally, a la obispa Anglicana Miriann Budde de Washington, a nuestro obispo Andrew Ashbil en Toronto, a todxs lxs liderxs de diferentes denominaciones eclesiasles y religiones, a lxs lideres de las organizaciones sociales en su diversidad en este planeta; porque valientemente han puesto su voz, y su vocacion profetica en nombre de la justicia y la paz, para decirle al tirano intransingente.
! Basta de tantos crímines ecológicos, ethnológicos y de lxs millones de inocentes quienes vivimos en este planeta !…
En este día también hacemos memoria a las víctimas del terremo del 16 de Abril del 2016 en la provincia de Manabi Ecuador, del que sobreviví hace 10 años, como celebro mis 63 habiendo llegado a este mundo el 16 de Abril del 1963.
Mis gratitudes seguirán caminando en tus huellas, seguirán mirando tus horizontes infinitos, seguirán soñando en tus incansables secretos. Sin dejar que la persecución del odio tenga cabida en mi corazón, que la difamación del insolente se resbale y que la traición del prepotente regrese a su fuente de origen.
! Gracias infinitamente !…
Su servidor,
Monseñor Hernán Astudillo.



