TORONTO — Detrás de cada medalla olímpica hay una historia de esfuerzo, ingenio y pasión. En el caso del patinaje artístico canadiense, esa historia no solo se escribe con saltos y giros sobre hielo, sino también con el talento creativo de Alexandra “Alex” Crenian, coreógrafa, directora artística y artista multidisciplinaria que ha dejado una huella inconfundible en los escenarios y ahora también en el mundo del ice dance.
De escenarios globales al hielo olímpico
Antes de llegar al universo del patinaje artístico, Crenian construyó una carrera diversa y vibrante. Ha colaborado con nombres de talla internacional como Lady Gaga, Nick Jonas y PSY, además de trabajar en proyectos de cine, teatro y televisión. Su estilo combina una comprensión profunda del movimiento con la capacidad de contar historias a través del cuerpo, algo que hoy define su sello como creadora.
La conexión con Piper Gilles y Paul Poirier
Desde hace varios años, Alex Crenian colabora estrechamente con la reconocida pareja canadiense de danza sobre hielo Piper Gilles y Paul Poirier, que en 2026 alcanzaron el podio olímpico. Su contribución ha sido fundamental para diseñar y refinar las rutinas que maravillaron al público por su elegancia, sincronía y emotividad.
Bajo su guía, las coreografías de Gilles y Poirier no solo destacan por su precisión técnica, sino por su narrativa poderosa. Cada paso, cada gesto y cada transición cuentan una historia. El dúo ha señalado públicamente que Alex “conoce tan bien su estilo que sabe cómo sacar lo mejor de ellos en cada programa”, una muestra del nivel de conexión y confianza que han desarrollado como equipo creativo.
Arte, técnica y emoción
El enfoque de Crenian combina la disciplina del deporte con la libertad del arte. Su talento para fusionar emoción y estructura convierte las rutinas en pequeñas obras escénicas sobre hielo. En un contexto donde el patinaje artístico busca constantemente nuevas formas de expresión, su trabajo aporta sensibilidad y autenticidad.
Una inspiración que atraviesa fronteras
Para la comunidad latina en Canadá y para jóvenes artistas de cualquier origen, Alex Crenian representa algo más que éxito personal: encarna la importancia de la colaboración entre el arte y el deporte, y el valor de la creatividad como motor de excelencia.
Mientras Gilles y Poirier escriben su legado olímpico, Crenian continúa inspirando desde el detrás de escena, demostrando que, muchas veces, los grandes logros nacen de la visión de quienes transforman la técnica en emoción pura.



